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Grallera Gran del Boixeder

Grallera Gran del Boixeder

Avenc de 81 m. de fondària a la Serra del Cadí

Josa i Tuixén • Alt Urgell100m81m

Sima de 81 m de profundidad en la Serra del Cadí, con acceso desde Josa del Cadí por el coll de Jovell y el GR 150.1.

Características

Situación

Desde el pueblecito de Josa del Cadí hay que subir hasta el coll de Jovell situado a 1792 metros. Si no disponemos de un vehículo todo terreno, la mejor opción será acceder desde Josa (ya sea por la pista que lleva a Cornellana o por el GR 150-1).

Saliendo del pueblo en dirección a Gósol, inmediatamente nos toparemos con una pista que sale a la izquierda de la carretera hacia coll de Jovell; esta pista une también Josa con Cornellana y Fórnols, aunque pasado coll de Jovell suele estar en peor estado, es por eso que recomendamos el acceso por Josa.

Una vez en Coll de Jovell, tomaremos el GR 150.1 que sube, fatigoso y directo hacia la Serra del Cadí, atravesando en su parte alta algunos tramos rocosos que pueden dificultar la progresión a los menos avezados a este tipo de terreno hasta alcanzar la altura de 2350 metros, y haber superado los 560 metros de desnivel que hay hasta la zona más herbosa de los Planells de Munt (o los Planells de Josa según el ICGC), donde el GR está marcado con estacas. Aquí giraremos a la derecha, perdiendo ligeramente altura, para al cabo de unos 300 metros de haber dejado el GR encontrar la Grallera Gran del Boixeder, al margen de una pequeña canal.

Mapa

Bocas

Comprueba siempre las coordenadas y las condiciones de acceso antes de salir.

  1. Boixeder, Grallera Gran del

    Altitud: 2338 m

    42.279544, 1.599466
    UTM 31T (ETRS89) 384529 4681761
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Fotos

Grallera Gran del Boixeder - Foto, Josa i Tuixén, Alt UrgellVer imagen
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Espeleoindex · CC BY-NC 4.0, https://creativecommons.org/licenses/by-nc/4.0/ · Imagen © de su autor.

Imagen 1 de 5

Descripción

Morfología

Si miramos la boca, con el sur a la espalda, encontraremos la instalación y algunos restos de pintura roja en un bloque a la derecha de la amplia boca, de unos cuatro metros de diámetro.

Descendiendo por la boca nos adentraremos en un precioso pozo cilíndrico cubierto de musgo que patina como una mala cosa. Estos musgos le confieren un aspecto bucólico.

En la base del pozo encontramos un rellano lleno de guano de graja, donde también encontraremos un espit que nos permitirá fraccionar, y acceder a la cabecera del segundo y último pozo, de 57 metros de vertical aérea en su práctica totalidad, con anchuras de hasta 10 metros. A lo largo del pozo encontramos algunas formaciones bastante generosas, así como algunas incógnitas en las paredes del pozo de posibles continuidades, que en un futuro requerirán de un péndulo o pasamanos para acceder a ellas.

En la base del pozo encontraremos una gran cantidad de guano (en algunos lugares cubre hasta media pierna), así como también un depósito de agua.

En los extremos de este pozo, dos conductos descendentes nos conducen a la profundidad máxima de 81 metros.

Cabe mencionar que gracias a la amplia boca, y a la “perfección” del tubo que conforma la sima, la luz natural penetra hasta muy abajo, pudiendo disfrutar de una visibilidad más que generosa hasta bastantes metros de profundidad.

Espeleotemas

A lo largo del pozo encontramos algunas formaciones bastante generosas.

Hidrología

En la base del pozo encontraremos una gran cantidad de guano (en algunos lugares cubre hasta media pierna), así como también un depósito de agua.

Progresión

Hay que prestar atención al roce y colocar un par de protectores para la cuerda, puesto que la instalación está situada de tal manera que no permite evitarlo.

En la base del pozo encontramos un rellano lleno de guano de graja, donde también encontraremos un espit que nos permitirá fraccionar, y acceder a la cabecera del segundo y último pozo, de 57 metros de vertical aérea en su práctica totalidad, con anchuras de hasta 10 metros.

A lo largo del pozo encontramos algunas formaciones bastante generosas, así como algunas incógnitas en las paredes del pozo de posibles continuidades, que en un futuro requerirán de un péndulo o pasamanos para acceder a ellas.

En los extremos de este pozo, dos conductos descendentes nos conducen a la profundidad máxima de 81 metros.

Otros detalles

Cabe mencionar que gracias a la amplia boca, y a la “perfección” del tubo que conforma la sima, la luz natural penetra hasta muy abajo, pudiendo disfrutar de una visibilidad más que generosa hasta bastantes metros de profundidad.

Historia

Durante la fiebre por la búsqueda del fantasmagórico gouffre de la Sorcière (S.C. De Saint-Pons, 1964), fueron muchas las batidas que se hicieron los años posteriores por la serra del Cadí.

Una de las primeras fue la protagonizada por Francisco (Helios) Chavarria (GES - CMB), Oleguer Escolà (ERE – CEC) y A. Escolà, padre de Oleguer y que iba de acompañante.

Haremos un extracto del relato que el amigo Escolà nos ha hecho muchas veces con su peculiar narrativa. Los días 27 al 29 de junio de 1965 decidieron hacer una excursión por la zona alta del Cadí y mirar de qué se trataba el topónimo gralleres que aparecía en el mapa de la Alpina y de las cuales les habían informado previamente en Josa. Después de superar la aproximación, bajan primero la grallera pequeña y a continuación emprenden el descenso de la grallera grande. Hay que decir que de material llevaban una escala elektron de 20 metros y una cuerda, supuestamente de 60 metros. Con la escala llegan hasta el rellano de los 20 metros, pero el pozo continúa abajo. Atan la cuerda al final de la escala y Chavarria decide hacer un rappel, pero... ¿Cómo subiggué, Oleguer?. Este se saca del zurrón un juego de jumars (útiles que Chavarria no había visto nunca en su vida) que había traído Joan Antoni Raventós el año anterior de un viaje de estudios a Estados Unidos. Oleguer le hace una breve explicación de su funcionamiento y Chavarria se va pozo abajo. Cuando ve que se le acaba la cuerda, calcula que le faltan unos 6 metros para llegar al fondo y decide volver arriba. Se instala los jumars y al cabo de un rato, Oleguer desde el rellano oye: ! Oleguer, egsto no sube!. A gritos le vuelve a explicar cómo se los tiene que poner, pero nada, aquello no funcionaba. Todo esto agravado con la frontal eléctrica que solo se encendía a ratos a fuerza de golpes. Pasan los minutos y nada, Chavarria allí abajo colgado como un látigo. A todo esto, Oleguer oye que su padre habla con alguien, sube a la boca y se encuentra con dos pastores que pastoreaban por aquellos parajes. Pide ayuda para, entre los cuatro, “apianar” la escala, la cuerda y Chavarria al extremo. Pero nada, después de un primer intento fallido, los pastores se hacen desaparecer. Vuelve a bajar al rellano para seguir dando instrucciones y al cabo de bastante rato oye: ! Buggo, migga que soy buggo! !Oleguer, ya subo! (naturalmente hemos omitido todos los tacos que acompañan al diálogo). Cuando llega al rellano se explica, resulta que a oscuras había puesto el jumar inferior en las bagas del superior y no en la cuerda. Al cabo de casi una hora colgado, en un golpe de luz de la frontal se había dado cuenta del terrible error. Este relato es una demostración más de todo aquello que no se debe hacer nunca en una exploración.

Parece ser que el año siguiente hubo un nuevo intento fallido de bajar el pozo por parte de miembros de la Agrupació Científico Excursionista de Mataró. No es hasta agosto de 1968 que, en una breve campaña de la SIRE – UEC Sants, se consigue explorar toda la sima y hacer una topografía muy esquemática que sitúa la cota de máxima profundidad en 87 metros.

No se vuelven a tener noticias de ninguna otra visita hasta agosto de 1995, en que durante una de sus campañas en el Moixeró – Cadí, miembros de la SIES – l'Avenç (Esplugues de Llobregat) vuelven a explorarlo y hacen una topografía más completa y precisa, la cual sin embargo ha permanecido inédita hasta que Jordi de Valles la reencuentra en el archivo de la SIES y se publica en el segundo volumen de su Catálogo (2009).

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Bibliografía

  1. Cot, M.P. (1967).- “Cadí”. Circular Agrupació Científico Excursionista de Mataró (4): 4-5. Mataró.
  2. Escolà, O. (1965).- “Noticia”. Cavernas (6): 197. Grup d'Espeleologia de Badalona.
  3. Miñarro, JM. (1972).- “Graller del Boixader”. EspeleoSie (12): 5-9. SIE del centre Excursionista Àliga. Barcelona.
  4. Borràs, J.; Miñarro, JM.; Talavera, F. (1978).-Catàleg Espeleològic de Catalunya. (L'Alt Urgell i la Cerdanya). Vol. 1: 166 pp. Políglota. Barcelona.
  5. Valles, J. de (2009).-Catàleg Espeleològic de Catalunya. Vol. 2 (Alt Urgell): 384 pp. Espeleo Club de Gràcia / Federació Catalana d'Espeleologia. Barcelona.
  • Fitxa actualitzada el juliol de 2020. Fotografies de Marc Estrada Mirabent. Altres dades facilitades per Albert Caellas Cardona (http://relleus.cat) i (espeleologiacatalunya.com/alt-urgell/grallera-gran-del-boixeder).

Fuente: Espeleoindex (espeleoindex.com), con modificaciones. CC BY-NC 4.0, https://creativecommons.org/licenses/by-nc/4.0/